Qué es la Infertilidad

La infertilidad se define como la incapacidad para lograr un embarazo tras un año de relaciones sexuales sin protección anticonceptiva. Si usted y su pareja tienen menos de 36 años y no han logrado embarazarse después de un año de intentarlo, es muy probable que exista una causa que en la mayoría de los casos podemos tratar. Si la mujer tiene 36 años o más y ha buscado un embarazo por cerca de 6 meses le recomendamos buscar ayuda médica especializada lo antes posible.

Estudios necesarios

El diagnóstico de la infertilidad debe de hacerse en pareja, pues casi la mitad de los casos se deben a un factor masculino.  Todo estudio de infertilidad, por lo tanto, debe incluir un espermograma.

En la mujer, los estudios solicitados dependerán del historial médico de cada una. Generalmente, el médico especialista le pedirá algunos estudios de ultrasonido para evaluar el útero y los ovarios, un histerosalpingograma para evaluar la condición de las trompas de falopio, y en algunos casos, algunas hormonas en sangre si se sospecha de un problema ovulatorio.

Estos estudios se deben realizar bajo ciertas condiciones especiales que su médico le indicará.  Es muy importante el día del ciclo menstrual en el que se deben realizar, así es que le aconsejamos que le pregunte a su especialista antes de hacerse los exámenes por su cuenta.

Tratamientos

Las técnicas de diagnóstico actuales nos permiten identificar más del 90% de las causas de infertilidad en una pareja. Los estudios diagnósticos se hacen tanto en hombres como en mujeres de forma integrada. En Gestar seguimos un protocolo diseñado para identificar los problemas más frecuentes y, en algunos casos, causas más específicas como factores genéticos.  El tratamiento a seguir dependerá de los resultados de estos exámenes diagnósticos y de la edad de la paciente.

En más de 10 años de experiencia hemos aprendido que 7 de cada 10 de los casos de infertilidad que vemos se pueden resolver con técnicas de baja complejidad, es decir, coitos programados e inseminaciones artificiales. El resto de los casos se pueden resolver con técnicas de alta complejidad, como la fecundación in vitro (FIV), la microinyección de espermatozoides (ICSI) o el tamizaje genético preimplantatorio (PGS).

Actualmente contamos también con técnicas cuyo fin principal es preservar la fertilidad de personas que se someterán a algún tratamiento esterilizante o que pueden dañar su fertilidad, como vasectomías, radioterapias y quimioterapias.  Estas técnicas de preservación de la fertilidad le dan al paciente una posibilidad de embarazarse después de su tratamiento.

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