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Banco de semen

Los espermatozoides obtenidos de un eyaculado o una biopsia de testículo se pueden almacenar por tiempos muy largos en nuestro banco de semen. Hay reportes en la literatura científica que demuestran que las muestras congeladas son útiles aun después de 20 años de estar sumergidas en un tanque de nitrógeno líquido a -196 ºC.

La técnica de congelación de semen, a pesar de ser efectiva, puede reducir notablemente la cantidad de espermatozoides viables en una muestra, por lo que generalmente sobreviven 40 a 60% de los espermatozoides móviles en la muestra. En Gestar usamos un método especial de criopreservación conocido como congelación por píldoras. Las principales ventajas de este método son que la sobreviva de los espermatozoides es mayor y que de una sola muestra podemos varios intentos de fecundación in vitro (FIV) o de microinyección de espermatozoides (ICSI) en el futuro.

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Vitrificación de óvulos

La vitrificación de óvulos es la mejor técnica para preservar la fertilidad femenina. Hasta hace algunos años, la única técnica disponible para conservar óvulos y embriones había sido la congelación lenta convencional.  En la actualidad contamos con la vitrificación como una alternativa más para la preservación de células y tejido humano. Actualmente se usa en muchos centros para preservar óvulos de pacientes jóvenes.  Gracias a esto, mujeres que se someterán a tratamientos que podrían poner en riesgo su fertilidad, como quimioterapia o radioterapia, o que padecen alguna condición médica que puede comprometer su potencial fértil, como el fallo ovárico prematuro, pueden almacenar sus óvulos para tener posibilidades de embarazo en un futuro.

La vitrificación es una forma de congelación ultra rápida. Cuando el agua se congela forma cristales de hielo que pueden dañar a las células. Con la vitrificación evitamos casi por completo la formación de cristales y el agua pasa de un estado líquido a uno solo casi inmediatamente, por lo que las células no sufren daños. En  nuestro laboratorio, el porcentaje de sobrevida de los óvulos y embriones vitrificados es superior al 98%.

 

Cómo mejorar mi fertilidad

Por nuestra experiencia, un mal estilo de vida puede perjudicar el potencial fértil de una persona.  Estas son algunas recomendaciones generales que pueden mejorar su fertilidad y el éxito de un tratamiento de reproducción asistida:

Evite el tabaco

El tabaco es sin duda alguna el hábito más dañino para la fertilidad, tanto en mujeres  como en hombres. Los óvulos y los espermatozoides de las personas que fuman tienen una calidad menor que los de los no fumadores. El tabaco también daña a los embriones que se pudieran formar durante una fecundación natural. Según los registros internacionales de programas de fecundación in vitro (FIV), se estima que las parejas fumadoras, activas o pasivas, requieren en promedio 2.7 más intentos para lograr un embarazo, que aquellas parejas que no se exponen al tabaco.

Reduzca al mínimo el consumo de alcohol

Algunos autores consideran que más de 25 g de alcohol a la semana pueden tener un efecto perjudicial en la salud reproductiva (aproximadamente dos cervezas semanales).  Esta cantidad puede parecer poca, pues hay personas que ingieren mucho más que esto y aun así son  capaces de tener hijos.  Lo que se debe considerar es que el consumo de alcohol suele estar acompañado de otros hábitos poco saludables, como fumar y alimentarse mal.  Aunque es difícil calcular el efecto del alcohol en la fertilidad, sí se ha observado que mientras mayor es su consumo, mayor es la probabilidad de padecer algún problema de infertilidad y de malformaciones en los niños.

Busque formas de relajarse

Las tensiones diarias pueden influir negativamente en la capacidad de lograr un embarazo, incluyendo la ansiedad que algunas parejas experimentan cuando tienen dificultades para concebir. En un estudio comparativo en pacientes que se sometieron a un tratamiento de fecundación in vitro (FIV), un grupo recibió apoyo psicológico, otro utilizó técnicas de relajación y un tercero recibió atención médica tradicional.  Los porcentajes de embarazos en los dos primeros grupos fueron casi el doble que en el tercer grupo. Esto evidenció que un estado psicológico más relajado puede ayudar a reducir la infertilidad.

Cuide su peso

La obesidad causa problemas de reproducción sobre todo en las mujeres, que van desde la dificultad para concebir, hasta la posibilidad de gozar de un embarazo normal.  Las pacientes con obesidad tienen un riesgo aumentado de sufrir un aborto, hasta cuatro veces más que en pacientes con peso normal. El sobrepeso también puede incrementar el riesgo de aborto, además de otras complicaciones como la hipertensión inducida por el embarazo, la diabetes gestacional, los partos prematuros, así como el aumento en los índices de cesárea. Sin importar cual es el problema por el que esté atravesando, usted y su pareja pueden beneficiarse de un apoyo profesional médico, nutricional y psicológico que les permitirá incrementar sus posibilidades de concebir y de lograr un embarazo armonioso y feliz.